El "transporte masivo de la ciudad" es el medio más denigrante de moverse de una esquina a otra de esta puta ciudad... pero... es al mismo tiempo el medio más económico de viajar! La resaca de un domingo al medio día es una de las sensaciones más particulares por las que puede pasar un ser humano... no llega a ser desesperante porque no existe energía para desesperar, pero esa mezlca de arrepentimiento por el último vaso (siempre es ese último vaso que no se entiende porqué cayó tan mal), dolor de cabeza, sed, hambre, nauseas... es al mismo tiempo una forma de tener un rato más con nosotros la noche del sábado... Cagarse de hambre todo el invierno, sudar en el gimnasio como un chancho en camión en una ruta de Santiago del Estero a las 3 de la tarde, pesarse una vez por semana para ver si logramos bajar eso puto medio kilo es absolutamente estresante... pero que diciembre llegue con el sabor de la libertad de elegir la bikini más linda es absolutamente gratificante! Escuchar a una amiga que por 125ª vez me dice "esto no va más, asi no, me canse" mientras se mojan sus cachetes me desespera! pero verla secar sus lágrimas y levantar nuevamente su frente me llena de orgullo... Bancarle el malhumor, la inestabilidad, los caprichos y a veces hasta la insensibilidad es otra sensación que
coquetea con lo denigrante... pero sentir el calor de sus besos y disrutar de una tarde de nada con él, simplemente me llena el alma... Y es que, le pregunto a usted... ¿alguna vez encontró una espina sin rosas?
coquetea con lo denigrante... pero sentir el calor de sus besos y disrutar de una tarde de nada con él, simplemente me llena el alma... Y es que, le pregunto a usted... ¿alguna vez encontró una espina sin rosas?