¿Alguna vez pensaste en qué facil sería vivir si las personas viniéramos con un manual de instrucciones?
Un manual que nos diga qué esperar y qué no. Cómo trabajo determinada función, cómo evitar determinadas cosas, cuál es el mejor camino para alcanzar esto o aquello...
Si él viniera con un manual de instrucciones... si ella me dejara acceder a su manual de instrucciones...
No gastaría montones de palabras inútiles, no desperdiciaría tantas horas planeando el movimiento correcto, no esperaría más de lo que me puede dar, no trataría en vano de llegar...
Si supiera cómo hacer... sólo lo haría, sólo seguiría los pasos tal cual los plantee... porque sólo quiero hacer la combinación perfecta que despierte en vos eso que despertaste en mí o al menos algo parecido...
¿Sabés cuántas veces traté? Cuántas veces marqué tu número de teléfono y no llamé? Cuántos e-mails hay guardados en la carpeta borradores de mi correo que empiezan con tu nombre? Cuántas horas pasé con mi almohada pensando en vos? Cuántas palabras me guardé? Cuánto tiempo me llevó cada cosa que te dije?
Porque esperé, porque intenté, porque hablé, porque callé, porque pensé...
Porque sólo traté de ser lo que esperabas y mientras tanto me olvidé de ser quien quiero ser...
Un manual que nos diga qué esperar y qué no. Cómo trabajo determinada función, cómo evitar determinadas cosas, cuál es el mejor camino para alcanzar esto o aquello...
Si él viniera con un manual de instrucciones... si ella me dejara acceder a su manual de instrucciones...
No gastaría montones de palabras inútiles, no desperdiciaría tantas horas planeando el movimiento correcto, no esperaría más de lo que me puede dar, no trataría en vano de llegar...
Si supiera cómo hacer... sólo lo haría, sólo seguiría los pasos tal cual los plantee... porque sólo quiero hacer la combinación perfecta que despierte en vos eso que despertaste en mí o al menos algo parecido...
¿Sabés cuántas veces traté? Cuántas veces marqué tu número de teléfono y no llamé? Cuántos e-mails hay guardados en la carpeta borradores de mi correo que empiezan con tu nombre? Cuántas horas pasé con mi almohada pensando en vos? Cuántas palabras me guardé? Cuánto tiempo me llevó cada cosa que te dije?
Porque esperé, porque intenté, porque hablé, porque callé, porque pensé...
Porque sólo traté de ser lo que esperabas y mientras tanto me olvidé de ser quien quiero ser...