"Las heterotopías inquietan, sin duda, porque minan secretamente el lenguaje, porque impiden nombrar esto o aquello, porque rompen los nombres comunes, porque arruinan de antemano ‘la sintaxis’ y no sólo la que construye las frases sino aquella -evidente que hacen ‘mantenerse juntas’ (unas al otro lado o frente a las otras) a las palabras y a las cosas"
(Michel Foucault; 1986: 3).