Cómo hacer para que un punto no sea una coma… no sea un dos puntos ni tres puntos suspensivos… para que un punto sea UN PUNTO… Gramaticalmente encontrar un punto nos advierte que encontraremos una nueva oración o en algunos casos, mejor aún, un párrafo completamente nuevo. Poner un punto implica dejar atrás de alguna manera el tema del que se está hablando para comenzar uno nuevo, que no es totalmente nuevo porque conserva un sentido, pero implica el fin de una idea… Gramaticalmente hablando un punto es un final y un comienzo a la vez… Y si nuestra vida es un gran cuaderno en blanco, no debería ser igual de fácil poner un punto y seguir escribiendo? Porque seguir escribiendo no significa olvidar, no significa eliminar, no significa negar… solo significa seguir escribiendo… Pero… poner un punto, no implica solo ponerle un punto a un otro, implica ponernos un punto a nosotros mismos… Supongo que por eso será que a veces elegimos no poder poner puntos y andar por la vida escribiendo con comas, dos puntos, punto y coma, puntos suspensivos, signos de admiración, interrogación… porque ponerte un punto a vos, implica ponerme un punto a mi! Porque comenzar un párrafo nuevo sin vos, implica empezar un párrafo nuevo de mí sin vos… Y las páginas de mi vida van perdiendo la coherencia, y las palabras se amontonan, y hay palabras por todas partes, porque no me atrevo a cerrar la idea, aunque en esas palabras ya no estés, porque te fuiste... Y pensar que alguna vez a tu lado hubieron dos puntos… indicándome un comienzo, un dulce comienzo, un comienzo con signos de preguntas… muchas dudas y preguntas… pero no menos signos de admiración… sustos, enojos, gritos, juegos, cosquillas y sorpresas… hubo pausas cortas como las de las comas… pausas que me dejaron sin aliento, pausas que me llenaban de expectativas, de miedos, de ganas… hubo pausas más largas, como las dudas de los tres puntos, y cada vez que creía que este párrafo si terminaría, solo que con tres puntos, empezaba otra vez una vorágine de palabras aceleradas y sin sentido, dulces y suaves, tiernas y llenas de enojo… montones de palabras… Y sabés d
e qué me acabo de dar cuenta escribiendo esto? Que hubieron montones de palabras, es verdad, de todo tipo, en diferentes momentos, con distintos significados… pero ninguna fue coherente con nuestros actos… y nos olvidamos que las palabras son signos que usamos para poder nombrar el mundo que nos rodea, pero nunca describimos ese mundo… más bien describimos el mundo que giraba adentro nuestro… y nos creímos cada palabra… y me creí cada palabra…
e qué me acabo de dar cuenta escribiendo esto? Que hubieron montones de palabras, es verdad, de todo tipo, en diferentes momentos, con distintos significados… pero ninguna fue coherente con nuestros actos… y nos olvidamos que las palabras son signos que usamos para poder nombrar el mundo que nos rodea, pero nunca describimos ese mundo… más bien describimos el mundo que giraba adentro nuestro… y nos creímos cada palabra… y me creí cada palabra…
